Habrás oído, quiero creer, que el alma es inmortal. Aunque entierren tu cuerpo, el alma sigue viviendo. Para prepararnos para esa vida soñamos. No busques, no hay otra explicación para los sueños. Son anticipos. Con una diferencia, es claro: tienen despertar.

Adolfo Bioy Casares, La aventura de un fotógrafo en La Plata